De callado que estás cuando me miras
el silencio se agota en tu mirada,
de profunda emoción cuando me abrigas,
de cegada pasión cuando me extrañas.
.
A veces tan distante, a veces todo
lo llena tu presencia... tan calmada.
Sigue viviendo en mi codo con codo....
sigue siendo esa luz tan deseada.
.
¡Hiéreme! No me importa. Tu ternura
enciende en mi esa llama ya apagada.
Avívame por dentro ¡Qué locura!
Prefiero amar sin fin que ser amada.

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