Eres toda mi vida...
Vienes a mí con la impaciencia del que al fin llega a su tierra.
Serena, reposas tu amargura
dejando rastros indelebles de tu huella por mi presente.
Te necesito tanto... a veces.
A veces huyo de ti aterrada,
negando tu existencia en voz alta.
No importa... Te reconozco...
Sin ti no voy a escapar.
Sé que vendrás a buscarme...
aquí o en cualquier lugar.
Eres toda mi vida...
Tu, mi soledad.
